Campamento recomendado: Play’n Fit Summer Camp en Santiago.

Aclaratoria: Este artículo es patrocinado por el campamento Play’n Fit Summer Camp  en Santiago. Todo el contenido es honesto y de mi autoría, sin intervención de terceros.

Repost de hace 3 años con mi recomendación de campamento de verano la primera vez que mis hijos fueron al Play’N Fit Summer Camp

Puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que con mi primer niño fui un poco exagerada en cuanto a su seguridad.  Sé que los que vivieron conmigo esa etapa con él de bebé se deben estar riendo al ver que uso el término “un poco”.

El estrés de una madre primeriza encontró a su representante en mí.  Imaginaba todos los escenarios catastróficos posibles y actuaba para evitarlos.  Cada paso que mi niño daba era minuciosamente supervisado y todo era orquestrado para que funcionara sin riesgo.

Ésto condicionó en mi niño la casi predecible inseguridad, temor a lo desconocido y hasta cierto punto lo limitaba en su interacción social.  Ya con el segundo hijo la vida me había enseñado algunas cosas y él ha gozado de mayor libertad y menos estrés.

Cuando él tenía alrededor de 3 años me di cuenta que iba a tener que hacer algo para que empezara a dejar atrás y superar todas esas limitantes.  En la escuela me dijeron: “Él debe relacionarse con otros niños en un ambiente de mayor libertad, jugar libremente, tener la oportunidad de ser más independiente”.

Yo en mi mente lo traduje: “Este niño tiene que foguearse”.   Así que para que pudiera madurar y afianzar su propia personalidad iba a tener que darle la libertad de ser él mismo, de enfrentar sus miedos sin el ojo de mamá quemándole la espalda, de sacar sus propias conclusiones, de encontrar soluciones, de enfrentar desafíos.

Suena muy profundo para un niño de 3 años pero en verdad no lo es.  Era justo lo que él necesitaba y pensé, con el corazón hecho una pasa de la preocupación, : este niño necesita un campamento que le permita crecer.

Meticulosamente evalué todos los que pude y al final encontré el ideal para mí y las necesidades de mi niño: Play’n Fit Summer Camp del Mega Gym en Santiago.

Mis expectativas eran tan altas como lo era mi temor, pero como fui una campista año tras año en mi niñez y juventud, sentía que esa era una experiencia que le iba a servir.

Con Play’n Fit Summer Camp me quedé corta. Mi niño disfrutó cada día.  Siempre me contaba lo divertido que fue, las cosas nuevas que hicieron, lo que comió, lo que merendó, en fin.

Al principio él no entendía la dinámica de los grupos y las actividades, sin embargo, el equipo de monitores se encargó de mantenerme al tanto de su adaptación y les fui dando pautas para ganarse su confianza.  Al hacerlo, todo eso quedó atrás.

Él adoraba a su “seño”, a sus profesores y hasta a quien lo recibía en la puerta.  De hecho, ya a la semana se lanzaba del carro cuando llegaba y se iba feliz a disfrutar su día.

Reforzó la natación que se le da diariamente y disfrutó un mundo los juegos en la piscina, subió pared de escalar (esa ni la podía creer, no me lo imaginaba), practicó judo, hizo circuitos en competencias, bailó con coreografía y todo, conoció a “Spiderman”, hizo manualidades (la “media loca”duró meses en mi casa), practicó gimnasia, trabajó con bloques, jugó fútbol, en fin, hizo de todo.

El ha sido muy feliz los dos veranos que ha participado y en cada ocasión ha madurado mucho.

Aprendió a defender su espacio, a pedir lo que necesita, a relacionarse con otros niños de manera espontánea, hizo amistades que sólo son así de hermosas e intensas a esa edad, creó un vínculo con su entorno, con sus monitores.

Yo me sentía confiada pues estaba informada hasta de si un día le dolía la barriga o se hizo un arañazito.

La organización para recogerlos y llevarlos me daba tranquilidad pues sólo el niño puede ser recogido por alguien identificado con un sistema de numeración específico que implementaron.

Las instalaciones son adecuadas y seguras para niños, limpias, con áreas interiores y áreas exteriores, tiene la piscina (que es uno de los mayores plus), la comida es casera, las meriendas son variadas.

En materia organización hay que sacarle su plato aparte y en la parte económica, si lo comparo con otros campamentos, creo que vale la pena la inversión 100%.

Por otro lado me encantó el personal.  Todos los profesores son profesionales en el área que enseñan.  Desde campeones nacionales de natación y de skateboard, por ejemplo, hasta entrenadores certificados con años de experiencia.

Los monitores o asistentes son evaluados y seleccionados entre cientos de solicitudes y se nota la depuración en el trato y el cuidado que le dan a los niños.

Con muchos campamentos sucede que a veces las promos son engañosas, te prometen “día de granja” y llevan un conejo o te venden paseos que nunca dan.  Con este campamento puedo decir que todo lo que promete en cuestión de actividades los niños lo reciben.

Todos los años trae cosas nuevas desde Capoeira hasta Zorb balls y los niños siempre sienten que aprenden algo nuevo en cada verano.

Luego del Play’n Fit Summer Camp mi niño ha adquirido mucha más seguridad en sí mismo, ha disfrutado su verano, se ha divertido, ha aprendido cosas nuevas, ha fortalecido su esquema corporal y sobre todo guarda todas esas experiencias de crecimiento en su chip, ese chip que como padres quisiéramos llenar de vivencias positivas y hermosos recuerdos de su infancia.

Sí les digo algo, cuando uno suelta un niño a experimentar el mundo, sabe que va a llegar con cosas que no se las enseñaste tú y es probable que voluntariamente no lo hubieras hecho.

El roce con muchos otros niños provoca varios efectos: aprenden directamente y sin filtrar de sus pares, adquieren algunos hábitos o palabras a veces indeseables para tí, pueden pelear o discutir con un compañerito, te pueden llegar quejas del comportamiento de tu niño que “se pasó de alegre”, etc.

Eso lo verás con éste o cualquier otro campamento de cualquier manera, pero quiero señalar que ahí es donde entras tú como madre o padre a enseñarles lo que es el respeto, la diversidad, a elegir qué comportamientos emular y cuáles ignorar, le ayudas a comprender lo que escucharon ese día que dijo fulanito y además lo orientas para que pueda él mismo discernir.

Darles un poco de libertad implica también que debemos empoderarlos, de acuerdo a su edad, a tomar responsabilidad y consciencia de sus actos.

Gran oportunidad para nosotros de crecer como personas y como padres y madres también.

La info correspondiente a la temporada 2017 en el afiche abajo

Play'n fit
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