Cómo ayudar a tu hijo a encontrar su propia voz

Si tienes un niño alrededor de 8-10 años es probable que ya estés entrando a la etapa de verlo tratando de encontrar su propia voz dentro del grupo escolar.

Encontrar su voz, definir quién es el dentro del grupo, es uno de los procesos de maduración social más complejos para los niños y yo diría que también para los padres.

Nosotros tenemos que ser testigos de un proceso que pudiera ser mucho más lento de lo que desearíamos y pudiéramos sentir que hay que sacar como 10 certificaciones de coaching para poder sobrevivir esta etapa cuando se dificulta.

Lo primero es que es un niño que sale de un entorno familiar donde ya el tiene un lugar: es el mayor, el menor, el del medio.

En la dinámica familiar se van puliendo esos roles hasta que todo generalmente llega a un equilibrio.

Pero en la escuela la historia es otra.  Aquí los niños andan perdidos en un mar de otros niños tratando de encajar, de limar asperezas, de ser aceptados dentro de un grupo muy diverso y cuando ellos aún ni siquiera han desarrollado una identidad definida.

Y ese es el asunto: el grupo les deja saber cuales características ellos PERCIBEN como fortalezas y cuáles como DEBILIDADES.

Es ahí donde tu hijo pasa a ser etiquetado como: el inteligente, el gracioso, el atrevido, el despreocupado, el que todos los profesores quieren, el que ningún profesor quiere, el cool, el raro, etc.

Y entonces tienes en casa un niño que ahora no sabe cómo verse a sí mismo y se planta la etiqueta como su identidad

Entonces empieza a hacer cosas que te sorprende porque “ese no es tu hijo”o “él no es así” o “nunca había hecho eso” y quizás tienes razón, porque él está experimentando.

En la etapa de los 8-10 años es que los niños empiezan a experimentar haciendo cosas diferentes para ver la reacción del grupo y ver con cuál faceta se les hace más fácil pertenecer.

Ahora, ese proceso tiene un peligro: que tu hijo ceda o comprometa sus valores e incluso su seguridad sólo por ser aceptado.

Y ahí entramos nosotros.

Nada sencillo, pero nuestra misión es guiarlo a encontrar su propia voz.

A manejarse en el ambiente que esté, manteniéndose íntegro a sí mismo, pero sin ser tan rígido que quede aislado.

Por ejemplo: si van a hacer una tarde de muñecas y a tu hija no le gusta, una cosa que puedes hacer es darle el espacio a que exprese su disgusto pero plantearle la actividad como algo nuevo que puede intentar y si no le gusta no tiene que hacerlo otra vez.

encontrar su propia voz¿Porqué ayudar a nuestros hijos a encontrar su propia voz?

Porque sólo cuando el reconozca en él sus fortalezas y lo que puede aportar al grupo, es que entonces tendrá un lugar.

Y es  importante ayudarlo a visualizarlas porque lo que más cultivará será eso que él entienda que puede diferenciarlo y ayudarlo a destacar o a pasar desapercibido (dependiendo de su personalidad) y siempre querrás que sea algo positivo y no negativo.

No es fácil para un niño el proceso de verse a sí mismo fuera de su burbuja, enfrentar el temor de la separación de su círculo interno y entonces salir al mundo a darse de que las reglas son otras y que la ley es sobrevivir.

Vale decir que ésto es sólo una fase.  Para muchos padres se hace corta, para otros larga.

Entonces ,¿Como ayudar a nuestros hijos a encontrar su propia voz?

1. Hablen sobre sus fortalezas:

Identifica con tu hijo esas cosas en las que él es bueno, las que se le dan bien, las que en la familia valoran de él y hablen de ejemplos en los que esas mismas fortalezas le sirven en la escuela.

Por ejemplo: es un niño colaborador.

¿Cómo pudiera destacar esa cualidad en el grupo?

Hablen sobre casos concretos: si piden voluntarios para un trabajo específico, si alguien necesita ayuda con la tarea o un experimento, etc.

Deja que él mismo saque esas ideas donde pueda visualizarse usando esa fortaleza en el curso.

2. Usa el juego de roles:

Cuando el niño se sienta inseguro por una situación, practiquen formas de solucionarlas con juego de roles.

Por ejemplo le dices: si yo soy ese niño y pasa ésto, ¿Qué me dirías?

Practiquen respuestas con las que él se sienta cómodo de manera que haya mayor probabilidad de que las use y así evite conflictos o no caiga en la trampa de dejarse arrastrar.

3. Inyéctale confianza en sí mismo:

Si es necesario párense frente al espejo y muéstrale su figura, su cuerpo, sus gestos y ve haciendo un recorrido consciente de gratitud y aceptación de quien es.

Sus ojos, su cara , su pelo, su color, todo eso merece ser mostrado con orgullo y gratitud porque es un regalo y la opinión de nadie va a cambiarlo.

Una frase que me dijo mi papá hace siglos y no se me olvida:

“Nadie tiene derecho a cambiar quien tú eres”.

A nadie se le puede dar el poder de que, por su opinión o sus acciones, cambie mi forma de ser, lo bueno que hay en mi.

Esa ha sido tremenda lección que me ha llevado a conectar siempre con quien soy y me ayuda a retomar, independientemente de lo que la gente haga o diga.

4. Enséñale que él no es monedita de oro:

Uno de los mayores conflictos que pasan a esa edad es darse cuenta de que hay gente que no los va a querer o aceptar nunca y está bien.

No con todo el mundo va a tener cosas en común, no con todo el mundo va a compartir gustos o valores, no todo el mundo va a tener la misma idea de él pero ahí viene el poder separar.

¿Qué hay que entender?

Que tu hijo no le guste a alguien o no se lleve bien con alguien NO quiere decir que haya algo mal en él, simplemente son diferentes y lo único que debe ser común entre todos es el respeto a esas diferencias.

5. No dejarlo meter en el papel de víctima:

Si tu niño llega con la historia de que “nadie quiere jugar con él” o de que “todo el mundo se ríe de el” hay que darle perspectiva.

Una forma efectiva de hacerlo es haciendo que te pinte la situación: quiénes estaban, qué hicieron, qué dijeron y entonces ponerle ese momento en contexto con el mundo, en ese caso el universo escolar.

Si Juanita y su grupito le dijeron que no querían jugar con ella, no fue que NADIE quiso jugar con ella sino sólo Juanita y sus amigas.

Si dice que TODOS se ríen de él: ¿En qué situación específica? ¿De verdad todos se rien de ti o quizás fueron sólo unos cuantos?

Es importante no permitir que se vea a sí mismo como víctima de las situaciones pues es una tendencia a la que pudiera acostumbrarse y seguir usando toda su vida.

Lo mejor para él y su vida futura es verse a sí mismo por encima de las circunstancias.  Es así, tomando un rol de poder, como podrá tomar decisiones y manejarlas.

Encontrar su voz es encontrar su lugar, su identidad, sus dones e incluso su propósito.

Es una camino y no siempre corto, pero empieza en esta edad y qué bueno que estamos nosotros para acompañarle.

 

 

 

 

Deja un comentario